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Bajando al teatro-mundo

Dije que continuaría, de hecho me planteo esforzarme en hacer un seguimiento diario a esos 15 días que teóricamente se ha dado al Consell para tomar una decisión. Cada día hay nuevos artículos, cada vez más libres, descarados y sin tapujos como el de Rosa Olivares hoy. No voy a entrar en ellos pues ellos ya lo hacen muy bien.

El último dato es que van a nombrar un director provisional mientras preparan las bases, los criterios, el concurso, etc. Contando con el calendario electoral me parece que se alargará mucho más.

Me interesa más ver lo que pasa en otros niveles. Que el mundo de la cultura contemporánea es plural es algo desconocido por el simple hecho que lo que hasta ahora se ha visto es un formato de arte solidificado y compacto. Nada más alejado de la realidad.

Hay amplios debates e interrogaciones que están recorriendo el mundillo. Ya se sabe… se marcan puestos de cara a una diferenciación del grupo. Lo curioso es que de momento aquí estamos de fiesta, de celebración. Algo similar sucede en el Cabanyal. Las conversaciones giraron entorno a múltiples cuestiones pero una era fundamental:

¿Y ahora que?

Teatro de Marionetas La Estrella- Cabanyal

En el caso del Cabanyal parece que más allá del empecinamiento político del ayuntamiento la crisis ha terminado de rematar el proyecto de prolongación. Mientras tanto, el barrio es un decantador social extremo en donde un grupo importante de personas ligadas al movimiento okupa están poniendo en “solfa” a la Plataforma. Lo mismo podremos ver en los movimientos en torno al IVAM. La crítica es de matiz cada vez más extremo. Los okupas piensan que la Plataforma no está más que ocupada en defender sus propiedades privadas mientras les reclaman una mayor acción social. A la vez, consideran que la Plataforma es un agente gentrificador del barrio. La misma línea discursiva podríamos encontrar en numerosos matices, tanteos y concepciones en torno al IVAM.

Al final, todos y todas podemos estar cargados de razones pero no se esgrimen éstas para conseguir espacio de representación social sino para ocuparse realmente del tema. No se utiliza ni un barrio ni una institución como espacio cautivo para nuestros propios intereses pues (por mucho que utilicemos palabros que no entendemos como gentrificación) cuando se habla de calle, de barrio, de vecindad se habla de convivencia. Y la convivencia, el vivir en común, es un arte de todos los días, del poco a poco. Nada tiene que ver esto con la premura explícita de una exigencia en un proceso revolucionario más propio del siglo XIX. Al contrario, es el momento de ralentizar, saludar, encontrarse, contrastar, compartir ideas e iniciar una convivencia y desarrollo común que quedaron rotas en ambos espacios, el Cabanyal y el IVAM, hace 18 años.

Recomiendo para ampliación del tema el programa de Radio Klara En Construcción del pasado lunes. El debate se inicia a partir del minuto 35 del programa.

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Tornado a La Vida. De la serie Textos Arrebatados

Pensar la forma de vida (de pensamiento, labor y obra) de Graham Bell es obligatoriamente pensar la complejidad y la intensidad. La escritura, en torno a sus múltiples intervenciones,  no puede ser lineal si quiere ser mínimamente fiel. Más cercana a la intersección brutal de mundos que a la mera compilación o loas clásicas en torno a la belleza, la práctica artística, etc.

La obra/labor/persona Graham va más allá de un mero proceso de acumulación, pues la supera por exceso. No es una serie que como un tren mostraría su coherencia sino más bien la infinita repetición de múltiples trenes desde una perspectiva en “bullet time”.

Graham es escocés, curiosamente, como el inventor del caleidoscopio (del griego kalós bella éidos imagen scopéo observar). Os recuerdo. Un tubo que contiene tres espejos con objetos en su fondo y al que se le da vueltas y sacude…para conseguir infinidad de imágenes irrepetibles. Uno de los juguetes más populares del mundo. Cada uno de esos tres espejos; la ecología, el género, la crítica del discurso normativo, transforman cabaritualizando, sanando y catalogando diversas capas culturales. Todas ellas son buenas pues ninguna está colocada en jerarquía. No hay prelación de fuentes, ni de planos sino un arrebato múltiple y salvaje.

Ver el cuerpo de Graham tendido cual Cristo muerto de Mantegna no nos hace lamentarnos. Pues antes hemos sido expulsados al exterior de nosotros mismos por la contemplación de un cuerpo enjuto, inerte y blanco con tacones, guantes de seda roja, bragas de encaje italiano y pechera ecocastrense.

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Fotografía de Eva Máñez

Pronto resucitará con plumas rojas y diamantes para sacarnos de nuestra sorpresa: ampliándola. Ofreciéndonos una lección magistral de nueva Reciclopedia, Antitrenimiento e Histeria . Entre David Bowie de los 70′, cabaretera burlesca, ángel pasional y cantante de la copla nos invita a ser multitud y escuchar sus arengas contra todo: el heteropatriarcado, la normatividad, el machismo, el FMI, la democracia, …

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Fotografía de Eva Máñez

Los Nuevos Mandamientos releídos como una ficción, como un juguete, entre cabaret popular, estética trans, espiritualidad transcultural, ecología sexy y canción popular. Un remix que aceptamos con la hilaridad inteligente del vodevil. Completamente superados.

Las fantásticas fotografías que ilustran este texto forman parte de un reportaje mucho más completo realizado por Eva Máñez. Podéis ampliar visiones en: www.fotoagenciavalencia.com

Ciudad II- Tiene capas

Para tu información, una ciudad es más compleja de lo que la gente cree. Una ciudad es como una cebolla. Las ciudades, ¡tienen capas!

Este blog tiene un subtitulo rimbombante que ofrece una idea de mi acercamiento a numerosos objetos de estudio: las capas. No es solo Shreck quien hace alusión a esta metáfora. Algún  que otro pensador actual también la utiliza pero ya lo citaré más adelante.

Acercarse a la ciudad, a su experiencia, no puede ser nunca superficial. No puede serlo porque es una realidad-nodo: un concepto-imán. Muchas realidades, como Hamburgo o Gamonal, están sucediendo en las ciudades. Por precisar, Hamburgo, surgió en torno a la defensa de un Centro Cultural Autogestionado, el Rote Flora, que las autoridades querían desmantelar. Gamonal surgió por la lógica aplastante del día a día y del sentido común de una población que sabía perfectamente de los planes especuladores y privatizadores del espacio público.   Las ciudades están surgiendo como una realidad política diferente, como una calle o un barrio que sirve más como activador de una nueva forma territorial fuerte, de nuevo cuño. En las calles, cuerpos-ciudadanos empoderados, están exigiendo voz en la gestión de los asuntos que a ellos les afectan. Y esta afección se alimenta por una lato nivel de información compartida y un alto nivel de conectividad en redes igualmente complejas. Es así como la ciudad, y en especial, los barrios están resultando ser los altavoces de un cambio cultural brutal.

Volviendo a Richard Florida una de sus ciudades de estudio fue Miami (atención a la imagen de fondo utilizada en este link). También es la ciudad donde han sido invitados durante años políticos y asesores ávidos de copiar el “éxito” creativo de aquella ciudad.

Richard Florida impulsó ciertos conceptos como el de “clase creativa” asociado a diferentes índices como el índice bohemio”, el “índice gay” o el “índice de diversidad”. Su teoría sería que cuanta mayor concentración hubiera en un barrio o ciudad de estos índices mayor serían el desarrollo económico de esa zona. Plantea igualmente la inducción de este modelo como motor de regeneración urbana y , por tanto, de desarrollo económico.

Pero, en el fondo, lo que Florida busca son modelos de vida no hegemónicos. Y es curioso que ahora que nuestras sociedades están siendo rediseñadas, a fuerza de recortes, necesiten urgentemente impulsar aquello que han estado reprimiendo. Porque cuando se habla de diversidad y diferencia significa forzosamente un análisis crítico que en muchas ocasiones los “expertos” no estarán dispuestos a aceptar. Esa energía creativa no está considerada en su conjunto y en toda su pluralidad. Tan solo se selecciona aquello que puede entrar a cumplir el objetivo de “desarrollo económico” preestablecido.  Cuál sea este dependerá del tono final que se le quiera dar: amarillo (si bajamos salarios para innovar y ser competitivos a escala mundial), verde (si planteamos una visión ecológica de la ciudad) o quizás gris (-no existe pero me lo invento- si lo que queremos es acentuar los planteamientos tecnológicos). En cualquiera de estos casos y algunos más, imagino, no estaremos haciendo algo fundamental: observar nuestro tejido creativo sin a priorismos.