El expolio y el museo

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Es curioso como entre realidades dispares puede llegarse a encontrar cierta hermosa coherencia. Me explico, es el año de los fastos dedicados en aniversario de Doménikos Theotokópulos, conocido en nuestro país como “el griego” o El Greco.

La fotografía es una presentación en las salas del Prado de la obra “El Expolio” y del proceso de su restauración. El motivo de este cuadro, es el momento inicial de la Pasión en el que Jesús es despojado de sus ropas, de la túnica inconsútil (sin costuras) que Herodes le había mandado poner, y que la costumbre designaba como recompensa para los soldados romanos, que en vez de repartírsela, para evitar romperla, se juegan a suertes, por ello se cuenta que permaneció intacta.

Que los museos son acumulaciones por expolio y desposesión es algo ampliamente estudiado y documentado. Esto es para el caso de museos creados en torno a los siglos XVIII y XIX propios de las guerras coloniales o imperialistas varias. Cosa bien diferente es cuando se trata de museos de arte moderno que en España por razones de retraso histórico nos dio por hacer a finales de los 90 del pasado siglo. Llegábamos tarde para la constitución de una colección al estilo hegemónico francés o estadounidense pues económicamente estaría fuera de nuestro alcance y culturalmente sería una profunda idiocia. A mí me interesará, sobre todo, el proceso original de constitución de un instituto con una colección de arte moderno que acabó siendo fagocitado por un museo.

En suma, el museo expolió en primer lugar al instituto. Igual que Saturno a sus hijos por el pacto cerrado con su hermano Titán:

“Reinarás pero no podrás tener hijos”.

Saturno devorando a su hijo

Y, curiosamente, es durante los primeros cinco años de la institución cuando ese pacto fue más fecundo. Titán y Saturno, el IVAM-Julio González y el IVAM-Centre del Carmen, el Instituto y la Colección, …realizaron el mayor esfuerzo de adquisición de obras de arte. Las donaciones, salvo la de Julio González, fueron escasísimas. De hecho hasta finales del año 1992, las donaciones incluyendo las anteriores, representaban tan solo el 14’7% con un valor en la época de 2.738.331’32 €.

Años más tarde, exactamente en el 2002, ni Titán ni Saturno estaban ya en el IVAM y el Centre del Carme perdía su condición de lugar de experimentación iniciando la ruta agónica del total de la institución hacia su forma de museo. La mitología da mucho de sí pero los esquemas también:

IVAM. Relación entre Adquisiciones, Donaciones y Presupuestos Anuales.

IVAM. Relación entre Adquisiciones, Donaciones y Presupuestos. Elaboración propia.

Para aquellos que han aguantado hasta aquí, tan solo quiero aclarar que los años no incluídos no ofrecen la información diferenciada (caso de años anteriores a 1988 y hasta 1992), o, simplemente ni la ofrecen a partir de 2004.

Otra aclaración es que de 1989 y hasta 1995 el IVAM tuvo unas fuertes dotaciones para poder constituir sus colecciones. Como podrá observarse a partir de 1997 y hasta 2001 las adquisiciones bajan hasta prácticamente agotarse. Recordamos aquí que en 2000 se notificó al Consejo Rector la pérdida de la capacidad de uso del Centre del Carme, hecho que se hizo efectivo a finales de junio de 2002. A partir de este momento se inicia un ciclo fortísimo de gasto en adquisiciones que llega incluso a doblar el presupuesto anual. Las donaciones bajan estrepitosamente.

Otro hecho a recalcar es que aunque los presupuestos aumentan a partir de 2001 no se observa ninguna influencia de ahorro en el hecho que el Centre del Carme se cerrara. Más presupuesto, menos metros y menos exposiciones…

NB.: Las cantidades están traducidas a euros aunque originalmente están expresadas en miles de pesetas (hasta 1995), en millones de pesetas (1996 a 2000) y en euros

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IVAM, economía y expolio.

Hace ya un tiempo que no escribía. No soy una máquina y como cualquier labor absolutamente libre, voluntaria y personal estoy sujeta a una natural y universal ciclotímia. Otra forma de decirlo menos guasona e irreverente conmigo misma sería la de explicar que he estado muy reconcentrada este último mes.

Pensar en abstracto cambios institucionales ha sido labor silenciosa y oculta que me ha llevado entretenida en el hilo de la vida estos últimos tres años. Comprobar como aquello que parecía imposible, incluso indecible se va convirtiendo poco a poco en natural  ha sido fascinante y seguirá siéndolo, por supuesto. Comprobar los cambios, mutaciones y derivadas que me incluyen a mí misma y a los otros manteniendo la serenidad expectante, calma efervescente y generosidad exigente que requieren estos tiempos sigue siendo una labor fascinante.

Pensar sin interlocución no tiene sentido, no en estos momentos. Calcular estrategias y tensiones tampoco es mi opción ya que ello implicaría entrar en un campo controlado con un juego preestablecido.

Como decía recorrer diferentes niveles de la cultura sin prejuicios, reconocer interlocutores en sentido amplio e investigar a conciencia terrenos poco glamourosos e incluso arduos ha sido lo que me ha mantenido bastante entretenida estos tres últimos años y, en concreto, este último mes.

Y es que, cuando mi interrogación se ampliaba emergió el IVAM y su concurso internacional. Es obvio que conocí y disfruté a mi manera entonces los inicios de aquella institución pero en estos momentos tan solo me interesa como caso de estudio.

Desde hace más de un mes para mí el IVAM se ha convertido en un caso concreto en donde tocar tierra, delimitar parcelas, debatir y realizar un ejercicio de cata en profundidad; un necesario ejercicio de arqueología del presente.

He dedicado las dos últimas semanas a un estudio en profundidad de la realidad económica del IVAM. Recorrer 25 años de institución a través de sus cuentas públicas ha sido muy interesante. La institución “se cuenta” de maneras diferentes.

Iniciaré a partir de hoy y hasta el viernes que viene una serie de artículos que darán cuenta de diferentes aspectos sustanciosos. Intentaré que sean lo más ameno posible pero acepto mis limitaciones y lo árido, aunque a la vez interesante, de la temática.

Me gustaría que estos sirvieran en primer lugar como mediadores eficaces de una realidad que debe ser de público conocimiento, en segundo lugar para que las cartas del juego que están escondidas se ventilen y pongan encima de la mesa y en tercer lugar para que sirvan de orientación a buenos profesionales, candidatos eficaces a una dirección que deberían conocer esta información. Y, en cuarto lugar, para que el “buenismo desnortado” que también parece emerger con soluciones vibrantes no lo haga sin enfrentarse a la solución de problemas concretos y a un necesario reconocimiento de voces plurales que merecen todo nuestro respeto. Ahondar en la desmemoria es mala carta de presentación para un objetivo común como bien queda claro en el artículo que Álvaro de los Ángeles ha publicado hoy mismo.

Toca arremangarse la camisa…

http://www.zappinternet.com/video/navHniLluK/Como-Mantener-las-mangas-de-la-camisa-enrolladas-sin-que-se-caigan/

 

9 Consejos para el 29

Hoy se reúne el Consejo Rector del IVAM. Un órgano importante, mucho.

Las declaraciones públicas hasta ahora nos dicen que seguirán el Código de Buenas Prácticas para la elección por concurso y “procedimiento abierto” del nuevo director o directora del IVAM.

Por reenmarcar la situación, recordaré que no es solo un museo sino la política cultural de la GVA en materia de prácticas artísticas. Y tampoco es tan solo una institución de artistas sino la posibilidad de que haya una nueva manera de pensar los modelos institucionales con respecto a sus funciones y a sus obligaciones ciudadanas. Visto desde este punto de vista el Consejo de hoy es mucho más importante pues dará el tono real y la armonización o no con las exigencias que más allá del mundo del arte se encuentran en amplios espacios de la sociedad valenciana.

Previa a cualquier consideración, hay dos vocales de ocho que no podrán votar (si votan). Me refiero a Bruno Broseta que ya cesó de su puesto como Secretario Autonómico del Sector Público Empresarial y la propia Consuelo Ciscar que pierde su derecho como Directora del IVAM a ser vocal. Salvo que éste punto sea el último de una Orden del Día, desconocida por otra parte, como último subterfugio iracundo. Y ésta consideración encierra dos consejos que todos compartimos:

1.-La obligación constitucional de velar por los procedimientos democráticos

2.-La obligación de hacer públicos los actos de la administración.

Haciendo un ejercicio de lectura del Documento Cero firmado por el Ministerio de Cultura hay muchos consejos que paso a extraer:

3.- Que la figura expuesta del Patronato sería la del Consejo Rector y, por tanto, debería acometerse una reestructuración de éste inmediatamente posterior al cese del anterior director.

4.- Que dicha reestructuración debe atender a los criterios de proporcionalidad indicados:

Representantes de la administración titular:     20-33 %
Representantes de la sociedad civil:                      20-33 %
Expertos y Científicos:                                                33-50 %

5.- Que además el Consejo Rector puede acudir a la creación de una Comisión de Expertos para ayudar a una mejor elección.

6.- Que el Consejo Rector como el propio IVAM deben crear los estatutos propios que hasta la fecha no han sido desarrollados.

7.- En términos económicos, no estaría de más hacer públicos los Informes de las Auditorías del IVAM y no tan solo los Balances Económicos.

8.- Que dichas auditorías vuelvan a ser realizadas por auditores públicos.

9.- Que consideren el IVAM no como propio sino como lugar de participación ciudadana, de desarrollo, de interrogación, de conflicto y de vigor futuro.

Y, lamentablemente, esta última es la razón y el miedo profundo que guiará los pasos a su justo opuesto.

En lugar de poder liberar UNA BOMBA DE PLACER

 

 

“No pienses que es un museo”

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El IVAM no es un museo.

He tratado este tema tangencialmente en escritos anteriores. Concretamente, en Instituir el cambio y Apuntes económicos de una fiesta. Pero me resulta necesario abundar. Efectivamente, utilizo para este post la obrita divulgativa de George Lakoff titulada originalmente como:

Don’t Think of an Elephant: Know Your Values, Frame the Debate 

Y la utilizo porque me sirve como primer apuntalamiento teórico que pueda trasladar y reenmarcar, con cierta sencillez,  un debate más amplio: un debate de modelo institucional.

Así, en las últimas semanas, he comprobado que hay un amplio y vago consenso en considerar el IVAM como museo, a plantear ese concurso público en ciernes desde esta premisa, a comprobar que diferentes líneas editoriales describen bastante conocimiento general pero reproducen  sin ambages este concepto o que incluso éste sea totalmente asumido por personal especializado del propio centro. Curioso.

Cualquiera puede revisar su Ley de Creación y comprobará que su definición es la de otro tipo de institución cultural: un Instituto. Ciertamente, se objetará que el artículo 18.2.b habla de “colecciones museísticas” y de “funciones museográficas” pero no forma parte constitutiva de su total definición sino más bien como una de sus funciones.

El IVAM es un Instituto.

El proyecto original del IVAM estaba compuesto por la sede actual, dedicada a las colecciones, y otra sede, el IVAM-Centre del Carme con funciones expositivas más innovadoras. El conjunto funcionaba con dos motores. Una sede estaba dedicada al estudio y la contextualización de las colecciones ligadas a las vanguardias artísticas. Recuperando a Julio González y transitando a lo largo de diversos movimientos de vanguardia ésta constituía la espina dorsal de una institución. La otra, el Centre del Carme, investigaba propuestas artísticas del presente que, enlazando con las colecciones de vanguardia, permitieran dar coherencia a ambas pero también entrever apuestas y retos futuros. El proyecto del IVAM era una realidad dinámica. Ese y no otro fue el principio fundador de su prestigio.

Ciertamente, la función fundamental del IVAM se entiende en un momento histórico claro, de estructuración de la Generalitat Valenciana y de su política cultural, como puede observarse en el preámbulo de la misma ley.

Sin embargo, la degradación mediante desnaturalización de aquella institución orientó sus pasos hacia la eliminación de los aspectos más vitales y dinámicos de ésta. Reduciéndola a su mínima expresión, a la forma solidificada y estática, como institución cultural y a la forma más reduccionista e inerte que puede desarrollar cualquier museo. Me explico.

La primera operación fue de cirugía a partir del año 2000 se extirpó radicalmente el Centre del Carme de ese proyecto inicial. En 2002, Vicente Todolí,

(…) insiste en la importancia de conjugar tiempos pretéritos con la expresión contemporánea para estimular a ésta, por lo que concluye que la futura ampliación del IVAM no sustituirá la función de las dos salas de El Carme, quebrándose el modelo original. 

La segunda operación fue paralela, “rellenando” física y conceptualmente el Convento del Carmen con el arte del siglo XIX. En cualquier caso, el viraje hacia un pasado más remoto reforzaba el aparcamiento y la marcha atrás definitiva de la anterior política artística y cultural valenciana. Mientras tanto, se inauguraba un nuevo ciclo en la política cultural valenciana que aliada con el interés turístico había encontrado como nueva razón de ser una nueva ciudad: CACSA.

Recopilo. En tan solo diez años se había instalado, por la vía de los hechos, una nueva estructuración del espacio simbólico en la ciudad con dos grandes objetivos. En primer lugar, eliminar el acercamiento público a los retos del presente, siempre conflictivo.  En segundo lugar, apalancar una gran substitución con la creación de una ciudad de arquitectura poderosa que no dejara lugar a la duda.

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La sede del IVAM restante siempre contó con un proyecto de ampliación. Proyecto que visto veinte años más tarde, con otra sensibilidad y otras circunstancias, debiera ser variado. Su influencia en la fisonomía del barrio del Carmen era enorme y no puedo pasar por alto la observación de que quizás el mayor reto de un proyecto coherente sea precisamente la forma de abordar este  solar. Ahora bien, cierta parte de ese proyecto de ampliación fue retomada por los dos últimos directores del IVAM. Impulsados por una política de acumulación de colecciones, el primero”al capricho” y la segunda “al peso” hicieron caer a la institución-dinámica definitivamente en su forma museo-almacén.

Este divertimento, medio ejercicio de memoria y experiencia personal medio documentadome sirve para recolocar el debate sobre el nuevo director del IVAM en su lugar. Aceptar el inicio de cualquier discusión futura sobre una falsa premisa me parece aberrante. Especialmente en estos días, cronistas, opinadores y especialistas deberían cuanto menos contrastar las fuentes empezando por las que aquí se citan. De igual modo, estas fuentes deberían guiar la elección de ese director o directora pues no es lo mismo hacerse cargo de la relectura de una institución cultural dinámica con amplísimas funciones por desarrollar que de un museo-zombi. No es lo mismo y por eso se pide “UN NUEVO IVAM”

Vuelvo a repetir. El IVAM no es un museo. 

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 …PUEDE SER ALGO NUEVO

Apuntes económicos de una fiesta

Un domingo tranquilo tras la Fiesta del IVAM. Lo mejor, la pluralidad de gente que llegó a la explanada. Mucha, para ser un día trufado de reivindicaciones.

Hubo que esperar. Eso dio tiempo a organizar las personas-letra, Graham repasó del derecho y del revés su intervención. Hubo gente que fotografió hasta la saciedad. A otros les dio más creativa e hicieron una excelente fotonovela twiteando. Mientras tanto, muchas eran las conversaciones que se cruzaban.

T R A N S P A R E N C I A   Y   A U D I T O R Í A

Los lemas que surgen concentrando el pensamiento colectivo son bien curiosos. Éste no encontró ningún impedimento sino una gran adhesión y consenso. Paso a explicarlo.

Ese día había muchas reivindicaciones en Valencia. Cualquiera un poco pendiente de los temas culturales había recibido muchas noticias sobre el IVAM, durante años, meses, días. Por cierto, aprovecho para recordar la última tendencia en muchas instituciones culturales valencianas: el director es un político orgánico. Vuelvo al tema, había un evento en las redes sociales y salieron varias previas en periódicos digitales y papel.

Leyendo la última semana de cábalas en los mentideros oficiales lo más sorprendente es la inercia de un pensamiento; bastante inmovilista y conservador. El punto de partida de muchas premisas es el de la consideración del IVAM como un museo porque tiene colecciones. Por cierto, más valdría que muchos revisaran los estatutos del IVAM para empezar a hablar con propiedad.

La colección es, creo, lo peor que le puede suceder a una institución cultural en estos momentos de profundo cambio. Cierto es que no hay nada como tener dinero para poder ir moviéndose por el mercado nacional e internacional comprando adhesiones a un proyecto museístico. Es como estar jugando en bolsa, si aparece un gran comprador llama la atención ipso facto.

Ahora bien, un gran problema de la colección es su mantenimiento. Año tras año hay que pagar alquileres de depósitos, sostener las condiciones de conservación de las obras, dedicar personal a su registro e inventariado, etc

Pero el problema fundamental es el lastre que significa  para cualquier proyecto que no sea el de un “museo standard”.  Sostenerlo económicamente significa tomar una decisión muy importante sobre el modelo de institución futura. Una decisión que no es neutra. Si sumamos los gastos de personal, el patrimonio inmueble, el seguro de las obras, estaremos ante un gasto general que hipoteca la maniobrabilidad de la dirección, del equipo y del proyecto. Además de estar gastando más de un 90% del presupuesto anual nos encontraríamos ante la incapacidad de proponer nada. Por esa misma razón, durante tres meses, no necesitan más que un técnico que siga pagando (cual presidente de comunidad de vecinos) las facturas.

Una auditoría, además de noticias escabrosas para la prensa,  sacaría a relucir las decisiones de gasto. Igualmente, es un paso previo absolutamente necesario e irrenunciable para cualquier profesional que quiera plantear un proyecto para el IVAM. Un concurso público sin una auditoría de cuentas previa queda completamente invalidado.

La auditoría es necesaria y urgente para iniciar una labor serena que empiece, en primer lugar, a alinear este presupuesto con los estatutos del IVAM y sus funciones. En segundo lugar, a entender que es necesaria una relectura urgente de aquellos estatutos originarios para traerlos al presente y plantear, quizás, un modelo institucional diferente.

Bajando al teatro-mundo

Dije que continuaría, de hecho me planteo esforzarme en hacer un seguimiento diario a esos 15 días que teóricamente se ha dado al Consell para tomar una decisión. Cada día hay nuevos artículos, cada vez más libres, descarados y sin tapujos como el de Rosa Olivares hoy. No voy a entrar en ellos pues ellos ya lo hacen muy bien.

El último dato es que van a nombrar un director provisional mientras preparan las bases, los criterios, el concurso, etc. Contando con el calendario electoral me parece que se alargará mucho más.

Me interesa más ver lo que pasa en otros niveles. Que el mundo de la cultura contemporánea es plural es algo desconocido por el simple hecho que lo que hasta ahora se ha visto es un formato de arte solidificado y compacto. Nada más alejado de la realidad.

Hay amplios debates e interrogaciones que están recorriendo el mundillo. Ya se sabe… se marcan puestos de cara a una diferenciación del grupo. Lo curioso es que de momento aquí estamos de fiesta, de celebración. Algo similar sucede en el Cabanyal. Las conversaciones giraron entorno a múltiples cuestiones pero una era fundamental:

¿Y ahora que?

Teatro de Marionetas La Estrella- Cabanyal

En el caso del Cabanyal parece que más allá del empecinamiento político del ayuntamiento la crisis ha terminado de rematar el proyecto de prolongación. Mientras tanto, el barrio es un decantador social extremo en donde un grupo importante de personas ligadas al movimiento okupa están poniendo en “solfa” a la Plataforma. Lo mismo podremos ver en los movimientos en torno al IVAM. La crítica es de matiz cada vez más extremo. Los okupas piensan que la Plataforma no está más que ocupada en defender sus propiedades privadas mientras les reclaman una mayor acción social. A la vez, consideran que la Plataforma es un agente gentrificador del barrio. La misma línea discursiva podríamos encontrar en numerosos matices, tanteos y concepciones en torno al IVAM.

Al final, todos y todas podemos estar cargados de razones pero no se esgrimen éstas para conseguir espacio de representación social sino para ocuparse realmente del tema. No se utiliza ni un barrio ni una institución como espacio cautivo para nuestros propios intereses pues (por mucho que utilicemos palabros que no entendemos como gentrificación) cuando se habla de calle, de barrio, de vecindad se habla de convivencia. Y la convivencia, el vivir en común, es un arte de todos los días, del poco a poco. Nada tiene que ver esto con la premura explícita de una exigencia en un proceso revolucionario más propio del siglo XIX. Al contrario, es el momento de ralentizar, saludar, encontrarse, contrastar, compartir ideas e iniciar una convivencia y desarrollo común que quedaron rotas en ambos espacios, el Cabanyal y el IVAM, hace 18 años.

Recomiendo para ampliación del tema el programa de Radio Klara En Construcción del pasado lunes. El debate se inicia a partir del minuto 35 del programa.

Instituir el cambio

Los cambios nos pueden pillar en mil sitios diferentes. El de la destitución de Consuelo Ciscar del IVAM me pilló tras haber pasado un día entero en el Cabanyal. Algo extraño, ¿que hace una gestora cultural que nunca quiso serlo en un barrio con tal conflicto y degradación? La respuesta es múltiple y dinámica. Estaba buscando pistas ocultas para un modelo de gestión diferente; casi nada o casi todo.

Conversar en el Cabanyal con Emilio Martínez, Elida Maiques, Bia Santos y Amador F. Savater (de izq. a der.)

 

En los últimos meses el campo de la cultura está muy movidito. Es de todos conocido que mucha gente está tomando posiciones de cara a una posibilidad de cambio político. Lo digo y lo afirmo con total conocimiento de causa. Llego a percibir algunos en diferentes niveles: administrativos, institucionales, artísticos, universitarios, prensa, etc. Cuando terminaba de recorrer el Cabanyal, a las tantas de la noche, me encontraba resumiendo mi propio movimiento a Maribel Domenech: Yo estoy realizando un recorrido inverso.

Efectivamente, la mayoría de movimientos que atisbo surgen de una colaboración duradera durante años en plataformas de base ciudadana hacia el reconocimiento y visibilidad social. Mi caso es el contrario.

A lo largo de este fin de semana han sido muchos los artículos de prensa que han analizado la situación. Todo muy bien. Nada que no supieramos. Han sido explicitadas las razones de fondo políticas y judiciales que acompañan esta decisión. No es difícil pensar cuales pueden ser los siguientes acontecimientos y a nadie nos pilla de ingenuos. Ahora bien, tras el intercambio de estas noticias, me han llegado dos grandes interrogantes a los que me quiero dedicar con especial interés: uno es el solar del IVAM y el otro el territorio.

Empezaré por el territorio ya que formaba parte intrínseca del proyecto original del IVAM como instituto. Nacho París lo resalta en uno de sus artículos (que ahora no encuentro pero se lo he pedido para enlazarlo) sobre el IVAM. A saber, que una de sus funciones estatutarias es la de ser guía para el desarrollo del arte contemporáneo en todo el territorio. Nunca sucedió así pues el IVAM originario se dedicó a una expansión de territorio de orden nacional o internacional. El sistema de la cultura en el territorio era entonces incipiente y nunca fueron desarrolladas sinérgias suficientes, fuertes y duraderas. A lo largo de estos años ese organismo mal irrigado quedó directamente en dique seco, aislado. Así, el IVAM quedó como único lugar que concentrara las exigencias culturales. Y seguimos confundiendo la parte por el todo. Desde luego, no es que el IVAM en estos momentos sea la solución por sí mismo pero sí el último lugar del final de un ciclo que debe regenerarse.

La segunda cuestión es la del barrio resumido éste como el área física inicial de influencia. Es bien sabido cuanto han servido, la construcción y ampliación de contenedores culturales, como arietes de políticas sociales mucho más duras. Sea por creación de marca, el caso de CACSA. Sea que necesitaba exhibir metros lineales o acumular metros cúbicos de arte, el caso del IVAM, lo que estaba en duda es el  modelo institucional. En este sentido, recuerdo cuando en Periféries 13, Jesús Carrillo mantenía que ese tipo de instituciones monstruo desarrollaban verrugas arquitectónicas. El IVAM no la pudo llevar a cabo pero sí arrasó con las casas de vecinos que vivían a sus espaldas. Nadie que yo conozca en el mundo del arte en esta ciudad estuvo de acuerdo. Espero que esto sirva de respuesta inicial al lúcido artículo de Trementina Lux  que junto a mis recorridos por el Cabanyal me han impulsado a escribir estas líneas.

Otra cosa bien diferente es enfrentarse a las condiciones que han facilitado este declive que no son solo las de los directores que han desarrollado el IVAM que hemos conocido. Entre estas condiciones (y algunas posibles soluciones) tan solo voy a indicar algunas:

1.- La fragmentación de las artes entre sí que han provocado una absurda hipertrofia de contenedores culturales impidiendo; si no se remedia, plantear otras prácticas culturales, otros acercamientos.

2.- El necesario desarrollo e investigación de las artes y la cultura contemporáneas como impulsor y motor social. Revisar el sentido epistemológico de la forma institucional “museo” en su relación con los ciudadanos es urgente. Esta revisión debería cambiar del  modelo paternalista, jerárquico y acumulador de singularidad al de un modelo relacional, interrogador y de efervescencia de lo común.

3.- Contextualizar e imprimir sinergias en múltiples niveles culturales. Reforzar los modos de gestión y un sistema en vaivén, que tanto da como toma, que tanto dice como escucha.

4.- La gestión de la cultura como espacio múltiple, lejos de las razones instrumentales del markenting que han campado como única razón para los gestores culturales. Desarrollar una gestión multifocal, con exigencia tanto en el control económico como en el respeto por la escucha y la interacción ciudadana.

Habría muchas más, transparencia, democracia participativa, etc. No obstante, de nada sirve en estos momentos repartir culpas (pues todos lo somos) ni de mostrar medallas (que algunos han acumulado muchas durante años) y mucho menos de enarbolar banderas identitarias (algo que me preocupa profundamente). Es más bien el momento de apreciar y disponer los futuros desarrollos de un nuevo modelo institucional para un mundo común y simbólico diferente. Empecemos, pues, a cambiar nosotros mismos para ser capaces de instituir un nuevo ciclo.

 

Ciudades Observadas

Empecé esta serie de ciudades con un post sobre Ciudades Creativas hace ya algunas semanas. En aquel momento, mantuve una pequeña conversación con alguien en una red social que me preguntaba si estaba de acuerdo o no. Mi contestación es que no puedo precisamente yo estar en contra de la creatividad. Ahora amplio esta contestación.

No puedo estar en contra de la creatividad, una idea muy in, portadora y positiva, planteada como tal: naturalizada. Claro, la creatividad como tal es una idea abstracta, desgajada del contexto que la ve surgir. La creatividad en este sentido podría ser entendida en paralelo a otro concepto: la experimentación.

Ya hace algunos años que la Comisión Europea se apunta  a esta corriente. El profesor Pau Rausell lo explica muy requetebien en este reciente artículo que recomiendo.

Ahora bien, para completar el marco necesito urgentemente incluir piezas que aparentemente no están. Una de ellas es la I+D+i o simplemente innovación. Años atrás ésta era la fórmula salvífica pero ahora que las circunstancias y el contexto económico actual no dan para hacer inversiones industriales los estados miembros giran su mirada a diversas formas de innovación creativa y social.

Es interesante constatar que a partir del 15M las formas de innovación se han ido acelerando. Sería no hacer honor a la verdad obviar este hecho totalmente constatable. Tanto más cuando en esto parece que los movimientos sociales y la comisión europea; partiendo desde posiciones diferentes, llegan a la misma conclusión: las ciudades.

El 15M se hundió en los barrios. La Comisión Europea apuesta; ante los diversos conflictos que surgen debidos al estado-nación, por las ciudades como lugar de influencia de sus acciones y proyectos. La academia también está investigando los lugares, las personas y contextos que pudieran ser generadoras de “valor”.

Ahora bien, existe un posicionamiento epistemológico totalmente diferente. Una concepción busca la horizontalidad, la equidad y la generación de “valor de uso” mientras que la otra concepción parte de un posicionamiento vertical en la que los sujetos de investigación, cual homúnculos paracelsianos, son observados como agentes generadores de “valor económico” o valor de cambio. Quizás ésta es una de las brechas que más profundamente se arraigan en mi crítica. De ella, todas las demás se decantan.

Y nos olvidamos que cuando investigamos somos sujetos. Somos lo que observamos. Estamos incluídos. De esa manera, cuando extraemos valor nos lo estamos extrayendo a nosotros mismos…Sin haber pensado en fórmulas de autogestión y sostén comunitario.

Esta obra en proceso de Carolina Kabogui observa-participa, extrae-debatiendo, crea-construyendo, y muchas cosas más. Gracias, Carolina, por hacernos partícipes-construyendo.

Tornado a La Vida. De la serie Textos Arrebatados

Pensar la forma de vida (de pensamiento, labor y obra) de Graham Bell es obligatoriamente pensar la complejidad y la intensidad. La escritura, en torno a sus múltiples intervenciones,  no puede ser lineal si quiere ser mínimamente fiel. Más cercana a la intersección brutal de mundos que a la mera compilación o loas clásicas en torno a la belleza, la práctica artística, etc.

La obra/labor/persona Graham va más allá de un mero proceso de acumulación, pues la supera por exceso. No es una serie que como un tren mostraría su coherencia sino más bien la infinita repetición de múltiples trenes desde una perspectiva en “bullet time”.

Graham es escocés, curiosamente, como el inventor del caleidoscopio (del griego kalós bella éidos imagen scopéo observar). Os recuerdo. Un tubo que contiene tres espejos con objetos en su fondo y al que se le da vueltas y sacude…para conseguir infinidad de imágenes irrepetibles. Uno de los juguetes más populares del mundo. Cada uno de esos tres espejos; la ecología, el género, la crítica del discurso normativo, transforman cabaritualizando, sanando y catalogando diversas capas culturales. Todas ellas son buenas pues ninguna está colocada en jerarquía. No hay prelación de fuentes, ni de planos sino un arrebato múltiple y salvaje.

Ver el cuerpo de Graham tendido cual Cristo muerto de Mantegna no nos hace lamentarnos. Pues antes hemos sido expulsados al exterior de nosotros mismos por la contemplación de un cuerpo enjuto, inerte y blanco con tacones, guantes de seda roja, bragas de encaje italiano y pechera ecocastrense.

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Fotografía de Eva Máñez

Pronto resucitará con plumas rojas y diamantes para sacarnos de nuestra sorpresa: ampliándola. Ofreciéndonos una lección magistral de nueva Reciclopedia, Antitrenimiento e Histeria . Entre David Bowie de los 70′, cabaretera burlesca, ángel pasional y cantante de la copla nos invita a ser multitud y escuchar sus arengas contra todo: el heteropatriarcado, la normatividad, el machismo, el FMI, la democracia, …

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Fotografía de Eva Máñez

Los Nuevos Mandamientos releídos como una ficción, como un juguete, entre cabaret popular, estética trans, espiritualidad transcultural, ecología sexy y canción popular. Un remix que aceptamos con la hilaridad inteligente del vodevil. Completamente superados.

Las fantásticas fotografías que ilustran este texto forman parte de un reportaje mucho más completo realizado por Eva Máñez. Podéis ampliar visiones en: www.fotoagenciavalencia.com

Ciudad Zombi

Night_off_the_Living_Dead Los zombies nos invaden desde hace algunos años en el comic, el cine,la televisión, etc. Estas prácticas culturales derivan de una estética gótica y anticonsumista. Su confirmación como práctica social crítica ha quedado pronto sepultada por una temprana cooptación realizada por la esfera mercantil a través, principalmente, del cine y las series de televisión.

No es un estudio amplio pero la historia de la “marchas zombies en ciudades” aunque es corta data de 2001. Exactamente la primera “Zombie Parade” fue convocada en la ciudad de Sacramento, California, el 19 de agosto de 2001. La infección zombie recorrió todo  Estados Unidos, expandiéndose por Inglaterra, Portugal, España, Brasil, América Latina, Noruega, Arabia Saudita, Japón y Sydney. Algunos ejemplos de ciudades son: MadridMéjico DF (su página de seguidores en facebook tiene  más de 150.000 personas), Caracas ha realizado una marcha como sátira social. Valencia tiene también la suya.

Son fenómenos de masas conectadas. Las derivas mentales más individualistas han hecho que ciertas personas, como en la  Guerra Fríalleguen a construirse refugios anti zombies en un acercamiento paranoico que normalmente separa la línea de la ficción de lo real. Líneas que parece nunca puedan tocarse aparecen unidas por el miedo. Muchos son los sociólogos que investigan nuestras sociedades siguiendo dos emociones : la angustia y el deseo. La versión zombi de la sociedad surge como encarnación del miedo, por sustracción del deseo. 

Así, cuando aplicamos las características de un zombie a nuestras estructuras institucionales y jerárquicas nos podemos llegar a sorprender de cuán grande es la proporción zombificada de la ciudad.

Un zombi es un ser no vivo. Está alejado y excluido de la vida, de sus ritmos, sus emociones, etc. Así, reproduce mecánicamente los signos primarios de un ser vivo, siendo un puro simulacro de vida. Anda, camina, se arrastra. Sus movimientos son torpes, entrecortados, faltos de fluidez. Ponen un pie delante del otro pero la mirada está perdida, falta de voluntad.

Un zombi es un cuerpo en movimiento. Su símil con la institución zombi es tan paralelo que aterra. Efectivamente, un museo “es por exclusión un alejamiento de la vida“. Será por aquello de la distancia crítica intelectual. No conoce de ritmos vitales ni de emociones pero continúa la producción del simulacro cultural. Aborda cada exposición con un ritmo establecido para su producción, por una guía de procesos pautados, como la reproducción infinita de lo mismo. Sin voluntad, sin emoción, sin interrogación ni investigación.

Sin rozarse con la vida sino comiéndosela. Ésta constituye la característica zombi principal: su supervivenciaEfectivamente, el museo zombie no dudará en comerse o cooptar cualquier iniciativa viva; destruyéndola o infectándola (única forma de reproducción). Con el paso de los años esa agresiva ingesta  e infección destrozarán el ecosistema de la vida cultural a su alrededor. Destrozará la diversidad, la pluralidad y toda cadena de valor cultural. No será un espacio en relación.

Relación que se genera gracias a la comunicación. Y esta es la tercera gran característica zombi con la que se puede distinguir entre la institución zombie y la que todavía no lo es (si quedan): el diálogoLos zombies gruñen al máximo, efectúan un nivel de comunicación muy primario. Las instituciones zombies emiten palabras que no esperan respuesta, emiten frases que quedan flotando entre sus paredes. No esperan respuesta. Solo dicen.

La cuarta característica de la zombificación es la cantidad. La reproducción por infección es básica para su supervivencia. Las instituciones zombies son nodos de muchos visitantes o caminantes. De ahí la confusión de la cantidad con el prestigio que muchas de ellas promulgan. Otras, las políticas, defenderán las mayorías como sello de supervivencia.

Aunque me haya centrado en los museos es interesante comprobar si la detección de estas características nos harían descubrir la zombificación de otros niveles oficiales. En resumen las características zombies son:

Movimiento mecánico, supervivencia por ingesta, reproducción por infección y no diálogo.

Los autores de la web serie Cabanyal-Z  ya lo han hecho, mezclando los procesos de gentrificación y resistencia, dando resultados más que interesantes para generar una matriz de valor y crítica diferente. Enhorabuena.