Archivo mensual: enero 2014

Ciudad II- Tiene capas

Para tu información, una ciudad es más compleja de lo que la gente cree. Una ciudad es como una cebolla. Las ciudades, ¡tienen capas!

Este blog tiene un subtitulo rimbombante que ofrece una idea de mi acercamiento a numerosos objetos de estudio: las capas. No es solo Shreck quien hace alusión a esta metáfora. Algún  que otro pensador actual también la utiliza pero ya lo citaré más adelante.

Acercarse a la ciudad, a su experiencia, no puede ser nunca superficial. No puede serlo porque es una realidad-nodo: un concepto-imán. Muchas realidades, como Hamburgo o Gamonal, están sucediendo en las ciudades. Por precisar, Hamburgo, surgió en torno a la defensa de un Centro Cultural Autogestionado, el Rote Flora, que las autoridades querían desmantelar. Gamonal surgió por la lógica aplastante del día a día y del sentido común de una población que sabía perfectamente de los planes especuladores y privatizadores del espacio público.   Las ciudades están surgiendo como una realidad política diferente, como una calle o un barrio que sirve más como activador de una nueva forma territorial fuerte, de nuevo cuño. En las calles, cuerpos-ciudadanos empoderados, están exigiendo voz en la gestión de los asuntos que a ellos les afectan. Y esta afección se alimenta por una lato nivel de información compartida y un alto nivel de conectividad en redes igualmente complejas. Es así como la ciudad, y en especial, los barrios están resultando ser los altavoces de un cambio cultural brutal.

Volviendo a Richard Florida una de sus ciudades de estudio fue Miami (atención a la imagen de fondo utilizada en este link). También es la ciudad donde han sido invitados durante años políticos y asesores ávidos de copiar el “éxito” creativo de aquella ciudad.

Richard Florida impulsó ciertos conceptos como el de “clase creativa” asociado a diferentes índices como el índice bohemio”, el “índice gay” o el “índice de diversidad”. Su teoría sería que cuanta mayor concentración hubiera en un barrio o ciudad de estos índices mayor serían el desarrollo económico de esa zona. Plantea igualmente la inducción de este modelo como motor de regeneración urbana y , por tanto, de desarrollo económico.

Pero, en el fondo, lo que Florida busca son modelos de vida no hegemónicos. Y es curioso que ahora que nuestras sociedades están siendo rediseñadas, a fuerza de recortes, necesiten urgentemente impulsar aquello que han estado reprimiendo. Porque cuando se habla de diversidad y diferencia significa forzosamente un análisis crítico que en muchas ocasiones los “expertos” no estarán dispuestos a aceptar. Esa energía creativa no está considerada en su conjunto y en toda su pluralidad. Tan solo se selecciona aquello que puede entrar a cumplir el objetivo de “desarrollo económico” preestablecido.  Cuál sea este dependerá del tono final que se le quiera dar: amarillo (si bajamos salarios para innovar y ser competitivos a escala mundial), verde (si planteamos una visión ecológica de la ciudad) o quizás gris (-no existe pero me lo invento- si lo que queremos es acentuar los planteamientos tecnológicos). En cualquiera de estos casos y algunos más, imagino, no estaremos haciendo algo fundamental: observar nuestro tejido creativo sin a priorismos.

Anuncios

Ciudad – I

Vivo en Valencia, una ciudad que es como otra cualquiera en el Levante español. No voy a describir aquí la ciudad que padezco sino aquellas ciudades que parecen estar preparándose, proponiéndose en diferentes ámbitos en estos momentos.

Ocurre con las ciudades como con los sueños: todo lo imaginable puede ser soñado pero hasta el sueño más inesperado es un acertijo que esconde un deseo, o bien su inversa, un miedo. Las ciudades, como los sueños, están construidas de deseos y de miedos, aunque el hilo de su discurso sea secreto, sus reglas absurdas, sus perspectivas engañosas, y toda cosa esconda otra.

Italo Calvino, Las Ciudades Invisibles (1972)

Hace ya unos meses que me llegan dos fuentes de información referidas a las ciudades. Me ocupo en este post de explicar el recorrido y plantear las enormes diferencias.

1.- La primera referencia es el libro  Ciudades Creativas de Richard Florida. Este libro fue editado por primera vez en inglés en 2008 y un año más tarde en castellano. El contenido no está liberado en internet, síntoma éste muy significativo, aunque adjunto una pequeña reseña y una entrevista corta.

No puedo evitarlo: ¿No parece un personaje de Mad men? Curioso ¿no?

Antes que este libro fuera tomado en cuenta la influencia de Richard Florida surgió a partir de 2002 con la fuerza de las empresas punto.com y se acrecentó con el ascenso de las redes sociales. Aunque tengo que señalar que este tipo de fuente me llega más ligada a ámbitos de la administración o políticos.

2.- La Comisión Europea ha ido interesándose por estas cuestiones. Sobre todo en lo que inicialmente se llamó Industria Cultural y que fue poco a poco deslizándose hacia la auto-denominación actual de la Industria Cultural y Creativa (téngase en cuenta aquí al cine, los videojuegos, etc). Es por ello que todos los presupuestos europeos dedicados a cultura para el Horizonte 2020 tienen un nuevo programa de actuación llamado Europa Creativa. Pero esto solo tiene que ver con “lo creativo” , no con la ciudad.

Últimamente, observo con cierto desasosiego que en mi ciudad, Valencia, se están utilizando cada vez más las referencias y tesis de Richard Florida. Algunas personas dedicadas a la gestión cultural e involucradas en otras esferas lo han tomado como un libro de cabecera; como la solución a un proyecto de futuro. Ante esto me planteo la siguiente pregunta:

Si tenemos en cuenta que ésta es la obra madura de alguien cuyo pensamiento surge con la influencia de las punto.com estaríamos hablando de al menos 12 años de diferencia y precisamente aquellos en los que estamos atravesando una crisis tan profunda. Así, ¿como se puede tomar como guía esta referencia?

Ya que ni la historia, ni el desarrollo, ni el contexto social y económico de nuestras ciudades es para nada semejante. Mi desasosiego es más punzante cuando observo que seguimos practicando el “paracaidismo” intelectual: con verticalidad, negación del contexto y alevosía en la responsabilidad pública. Muchos han sido los males que la “burbuja inmobiliaria” ha traído consigo y entre ellos resaltaré aquí una “burbuja intelectual y cultural” que ha generado un ecosistema con falta de aire fresco, con mecanismos oxidados y con un aislamiento contemporáneo crónico.

Por otro lado, este libro tiene algo que a los economistas puede encantar como una serie de “indicadores” de innovación y creatividad. Una muestra de estas investigaciones la podemos encontrar en algunos trabajos de Pau Rausell. Entiendo que la condensación de los barrios creativos puede originar un mayor intercambio y desarrollo en las industrias culturales o más sencillo: “el roce hace el cariño”.

Sin embargo, esos mismos indicadores lo son también de otras cuestiones. Algunos intelectuales, principalmente politólogos y sociólogos,  han estructurado una clara controversia frente a las ideas de Richard Florida demostrando que con los mismos números conseguían resultados diferentes o planteando que las condiciones del estudio ya no existen.

Pero quizás aquello más significativo en ambos casos es que el propio autor está poniendo en duda sus tesis en algún artículo. Desde aquí agradezco el acceso a dicha información a Jaron Rowan y Jordi Oliveras en sendos artículos escritos para la revista Nativa.

Tancament amb pany i forrellat

El próximo 21 de enero estaré en la presentación del libro “Un esforç més / Un esfuerzo más” del colectivo Espai en Blanc recientemente editado por Edicions BellaterraUN ESFORÇ MÉS / UN ESFUERZO MÁS

Un grupo de gente bastante heterogénea nos juntaremos a hablar, presentar y debatir junto a Marina Garcés su contenido y las posibles correlaciones con la situación valenciana. Más tarde, Joan Fontcuberta, iniciará una mesa de debate.

He estado leyendo el libro y pocos han sido los escritos que he pasado de largo pero más allá, Rafael Tormo, me ha pedido que escribiera una pequeña presentación o más bien reflexión para poner en común. Igual que los demás imagino que estoy en proceso de “amalgamado” que es el más creativo y el menos sólido. Mientras escribo estas líneas estoy en línea a través de las redes con bastante gente. Y porque hay mucha gente y muchos pensamientos pongo en común aquí los míos para ver si con algunas aportaciones de aquí, de allá y de acullá consigo algo más…adecuado.

Tancament amb pany i forrellat

El libro se prepara como respuesta al acto y estrategia política marcada desde el Govern de Catalunya y emerge en pleno fervor del independentismo catalán que como un paracaídas abraza, al menos teóricamente, a toda la sociedad catalana. Sin embargo, esta publicación surge de un contexto que viene de más lejos y de más profundo. Enraizado como está, a través del propio colectivo y sus orígenes, en el combate del pensamiento y en los movimientos ciudadanos.

Intento resaltar el hecho que un espacio tal esté apoyado en una línea de pensamiento que se activa y está en alerta ante lo real.

Llegada a este punto planteo mi posición y esta es la de resaltar como la política profesional ejercida desde el poder gubernamental utiliza un concepto político para cerrar las emergencias sociales que les podían poner en peligro.

Efectivamente, a poco que hayamos estado un pelín atentas a las numerosas organizaciones de personas que desde la heterogeneidad han estado intentando “abrir el melón” de nuestras formas de vida en común, justo en ese momento surge la palabra que lo envuelve todo o la puerta que se abre para algunos. Sin embargo, ese marco de puerta no responde al debate real. Este va mucho más allá y por ello considero que el tema del independentismo es un reenmarcado que a la superestrurctura le viene bien para evitar el debate de fondo. Aquel que pretende una crítica a las formas estatales y a las viejas formas de hacer política frente a otros planteamientos políticos que recorren nuestras sociedades, no solo la catalana.

En cuanto a esta cuestión entiendo que:

– En esta lucha “estatalista” queda claro que las consultas democráticas no existen o mejor no se le dan cabida. Comprobamos así todas las ciudadanas la pérdida (si alguna vez hubo tal posibilidad) de uno de los pilares fundamentales de la democracia: el disenso y la consulta.

– Que desde un punto de vista geopolítico esa “ruptura” es también un “yo me bajo de este barco” con respecto a las políticas represoras y retardatarias del gobierno marianista.

– También considero que no todos los apoyos al independentismo son homogéneos sino que existe un proyecto político más profundo que se mueve bajo el paraguas y que espera su oportunidad para emerger.

– Que volviendo a la sociedad sea ésta catalana o no, hay fuerzas políticas mucho más importantes que renovadas totalmente se están movilizando con visiones de organización política que superan ampliamente a las “estatalistas”. En ellas la lucha es por unas condiciones de vida digna. Por tener vidas que merezcan la pena ser vividas.

Estas serán mis aportaciones desde una mirada periférica, desde un territorio bastante distinto, pero que en el fondo mantiene en común con el anterior la corrupción de viejas formas organizativas y su lenta disolución.

Más bien, creo en la brisa corriendo en las calles y entre los cuerpos. Allí es donde están surgiendo miradas y palabras nuevas que deseo profundamente tengan la oportunidad de florecer: desbordando puertas y “propiedades” abandonadas.

El Papa tiene Alzheimer I

Ratzinger tiene Alzheimer. Estoy convencida. No hay datos, sólo síntomas.

Una pérdida de la memoria. Una pérdida del comportamiento. ¿Cual era aquella historia del portal de Belén? ¿Del buey y la burra? ¿De la esterilidad y la virginidad de la reproducción? Y aquí recuerdo a Santiago Eraso quien en Facebook comentaba esta misma imagen hace unos días.

Repito.

Ratzinger tiene Alzheimer.

Lo pensé cuando se retiró a esos jardines que en algunas pelis de la mafia italiana salen como aposentos de verano: retiros entre olivos.

Antes de ocultarse dijo:

Gracias, gracias de corazón. Gracias por vuestra amistad y vuestro afecto (…). No soy más el Sumo Pontífice de la Iglesia. A partir de las 20.00 horas, seré simplemente un peregrino que continúa su peregrinaje sobre la Tierra y afronta la etapa final. (…) Gracias y buenas noches.

Y afronta la etapa final…con cuatro monjas, creo recordar que se ocuparán de sus necesidades debido a su avanzada edad.

O bien, insostenible imagen pública de “Dios en la Tierra” con olvidos, con fallos, con faltas de palabras, con ataques de violencia, babeando, persiguiendo a las monjas, siendo amoroso, llorando como un crío,…y más.

Un mundo que se acaba…con una colección de memoria (el buey y la burra). Incapaz de reproducirse, incapaz de recordar, albergar, planear, sentir y recordar.

o

Lo imposible es normalizado

En una entrada anterior decía que:

Es en la lectura de las fuerzas que emanan de un espacio decisional a otro y al revés donde suelen aparecer reveladoras contradicciones.

Tenía pendiente adentrarme en ello cuando me ha llegado vía Michel Bauwens, el vídeo que adjunto de Slavoj Žižek.

El filósofo habla, en medio de un remolino de tics característicos, de lo interesantes  que son los mecanismos de cambio. Estos últimos, “consiguen que aquello considerado anteriormente como imposible pase a ser normalizado”. Según el pensador esto sucede porque se produce un cambio de standard. (9:37 a 11:04 min)

Cuando Žižek habla de standard no puedo evitar pensar en la infinidad de standards musicales que nos rodean. Son esquemas básicos necesarios para entender una pieza. En sentido amplio, son normas o requerimientos establecidos sobre sistemas técnicos. Para el objeto de este blog, serían los procesos y técnicas necesarias para que un producto cultural sea entendido como tal.

El nivel en el que intentaba plantearlo provenía de la experiencia y de como observaba que mientras iba gestionando un proyecto las cosas a mi alrededor iban cambiando, iban flexibilizándose y mutaban. Esos cambios afectaban a los actores e interlocutores, a las condiciones de producción de un proyecto expositivo, a la publicidad y difusión, etc.

Cierto es que el mismo proceso de la vida es puro movimiento y cambio. Pero de lo que hablo es de un mecanismo mayor que no justificaría el de la mera adaptación. Me sirve, la idea de Žižek del cambio de standard aplicado a las instituciones culturales si además ellas mismas están en un continuo proceso de “ideación-mutante”. Es decir, cuando en tanto “institución” es originariamente espacio social público y en tanto que “mutante” se auto-proyecta como marca comercial de un espacio simbólico artificial. No hemos vivido cambios explícitos y evidenciados sino un largo y profundo proceso de mutación institucional efectuado mediante el cambio de standares.

Esta mutación ha estado centrada en una cultura objetual con todo lo que ello implica: seguros de obra, catálogos, conservación preventiva, condiciones de las salas, etc. Cuando la institución ha considerado a los sujetos los ha objetualizado, mediante técnicas de marketing, transformándolos de público a visitantes y de éstos a clientes.

Igual que en otros niveles de lo social, en el corazón del sistema institucional, podemos comprobar que no ha habido el mismo desarrollo con respecto a los sujetos: ni respecto a los artistas ni respecto a los ciudadanos. Hay un serio deficit pero también un nuevo campo de desarrollo y experimentación social en torno a nuevos cambios a través de la implementación de standares centrados en el sujeto.

De la gestión cultural

Nunca he querido ser gestora cultural. Eso se lo inventaron por el camino y a mí me tocó ir aceptándolo poco a poco y nunca del todo.

¿Por qué? La respuesta es bien sencilla: aquello que se hace como gestora cultural no es nunca, realmente, gestión cultural. Se podría llamar de mil maneras: coordinación, asistencia, organización, “yoquesé”, …

En cualquier caso, hay un artículo “sesudo” en el que lo explico pero para los que no quieren perder el tiempo diré que considero que el espacio del gestor cultural es un lugar “tomado” por el marketing, los intereses políticos, la imagen institucional que se desea proyectar, la construcción  simbólica social y tantas otras cosas más.

Las primeras herramientas de una gestora cultural pública son las leyes (cosa que se olvida con demasiada facilidad). Las segundas son los procesos marketinianos que fueron escorando decididamente los objetivos de cualquier institución pública dedicada a la cultura. Suele diferenciarse entre el marketing estratégico y el táctico. Entre las decisiones estratégicas y aquellas decisiones técnicas correspondientes a tácticas es donde se dibuja el ambiguo y fluido campo de batalla de la gestión cultural.

Es en el análisis de las fuerzas que emanen de un espacio decisional a otro y al revés donde suelen aparecer reveladoras contradicciones.

ovejas

Esta foto siempre me ha encantado y hay una pieza-sábana-pancarta-obra-de-arte del maravilloso Robert Filliou que la haría más compleja:

“Es más difícil ser el número 81 que el número 1”